Cómo el trabajo duro te lleva a conseguir tus objetivos
Siempre he sido de la teoría de que quien tiene éxito en el trabajo y en la vida es quien trabaja duro, quien se lo curra de verdad es el que al final lo termina consiguiendo. ¿Cómo? ¿Qué cosas son necesarias?
1. Fíjate un objetivo claro.
A mi modo de ver, lo primero que es necesario es fijarse un objetivo claro. Normalmente tenemos objetivos vitales (largo plazo) y objetivos temporales (a corto plazo y con fecha de caducidad. Una vez que lo termino, voy a por el siguiente).
2. Centra todos tus esfuerzos en conseguirlo
Cada cosa que hagas debe contribuir de alguna forma a la consecución del objetivo. Como imagen mental, piensa en que tienes que arrastrar algo pesado del punto A al B. Si cada día empujas en una dirección diferente, lo más probable es que nunca lo consigas.
3. Trabaja duro y la suerte te encontrará
El éxito en la vida depende del trabajo duro y de la suerte. La suerte no la podemos controlar, así que sólo nos queda trabajar duro para conseguir nuestros objetivos. Como dijo Picasso “Cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando“. Muchas veces oímos “¡qué suerte ha tenido Pepito! Ha conseguido X”. Normalmente detrás de esa X se encuentran años de trabajo. ¿qué la suerte ha influido? seguro ¿que sin trabajo no lo hubiese conseguido? también seguro.
Y no nos confundamos. Trabajo duro no siempre significa muchas horas. Trabajo duro es dar el 120% en cada cosa que haces. Estar tan enfocado que no te des cuenta del paso del tiempo (en estos casos es cuando si significa horas, pero porque te está cundiendo, porque te estás acercando a tu objetivo).
4. Tu éxito depende de ti.
No nos debemos escudar en los demás para no hacer las cosas, o como excusa de algún error: “es que nadie me dijo que,…”, “eso no es mi trabajo”, “eso fue porque,… pero yo no tuve la culpa”, etc. etc. No tenemos que flagelarnos a cada minuto, pero tenemos que estar centrados y comprometidos con lo que hacemos. De esta forma reduciremos el número de errores, y cuando estos lleguen sabremos reconocerlos y los veremos como una oportunidad de mejorar, más que como algo de lo que intentar librarnos.
Recuerda que tu “trabajo” no es sólo lo que pone en la descripción de tu puesto, sino lo que sale de dentro de ti (como dice Seth Godin en Linchpin, “de lo que sale de tu corazón y tu alma”).
Si sólo ejecutamos lo que nos dicen no somos dueños de nuestro día a día, y como es evidente no conseguiremos nuestros objetivos, pues no somos nosotros quienes llevamos el timón.
En el trabajo debemos ser capaces de crear, de adelantarnos a las situaciones,… de hacernos responsables de lo que suceda. Esto nos llevará no sólo a ser imprescindibles en nuestra empresa, sino a conseguir los objetivos que nos planteamos.
Empieza a construir la carretera que te lleve a tus objetivos
Mi forma de representar visualmente estos planteamientos es la imagen de un camino/carretera que estamos construyendo.
Cada objetivo temporal conseguido representa una mejora en esta carretera: el asfalto, las líneas de la carretera, etc. Cuánto más trabajamos en la dirección adecuada más mejoras vamos introduciendo en esta carretera.
Llega un punto en el que la carretera está lista. En ese momento es cuando todo parece más fácil y consigues tu objetivo (aquí llegan los comentarios que decía antes: “qué suerte tiene Pepito”. Pues no, es que lleva tiempo construyendo su carretera, por eso va tan rápido).
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